Evaluación de la Respuesta a la Fertilización NP en Trigo en la Región Semiarida Sur de la Provincia de Buenos Aires

artículos
Raul Agamennoni, Julio C. Rivas y Raul Matarazzo
 

El objetivo de esta experiencia conducida en las zonas mixtas de secano de Villarino y Patagones, fue el de conocer el efecto de la fertilización nitrogenada y fosforada sobre el rendimiento y algunas de las características de la calidad comercial del grano. En una primera etapa (1984-85) se trató de abarcar un número elevado de tratamientos con 4 niveles de nitrógenos aplicados en 2 momentos (siembra y macollaje). En la segunda etapa (1986-87-88) se simplificó el diseño reduciendo las dosis de nitrógeno y eliminando la fertilización nitrogenada a la siembra a fin de estudiar la práctica, más a nivel de sistema de producción y con la participación de los productores. Se planteó la hipótesis de que con dosis bajas de nitrógeno e independientemente de su momento de aplicación, sería posible conseguir aumentos significativos en los rendimientos y en la calidad comercial del trigo.

  

Materiales y Métodos

Durante 2 años (1984-85), se condujeron 4 ensayos exploratorios de fertilización, en 2 establecimientos cercanos a N. Levalle en Villarino y a Stroeder en Patagones. Los lugares elegidos representan a las 2 áreas mixtas antes mencionadas.

En 1984 el diseño utilizado fue el de parcelas divididas, siendo la parcela mayor los diferentes tratamientos con N y la parcela menor, los subtratamientos con P y sin P

Tratamientos Subtratamientos

1. Testigo

2. 20 kg. N/ha (siembra)

3. 40 kg. N/ha (siembra)

4. 60 kg. N/ha (siembra)

5. 80 kg. N/ha (siembra)

6. 20 kg. N/ha (macollaje)

7. 40 kg. N/ha (macollaje)

8. 60 kg. N/ha (macollaje)

9. 80 kg. N/ha (macollaje)

10. 20 (siembra) + 20 (macollaje)

-Sin P
-Con P (20 kg/ha P., siembra)

 

El tamaño de la parcela mayor fue de 4,5 m de ancho por 15 m de largo y el de la parcela menor 2,25 m por 15 m. En 1985 se usó un diseño en el que el P era un tratamiento más, junto a la diferentes dosis y momentos de aplicación del N.

 

Tratamientos

1. Testigo

2. 20 kg. N/ha (siembra)

3. 40 kg. N/ha (siembra)

4. 60 kg. N/ha (siembra)

5. 80 kg. N/ha (siembra)

6. 20 kg. N/ha (macollaje)

7. 40 kg. N/ha (macollaje)

8. 60 kg. N/ha (macollaje)

9. 80 kg. N/ha (macollaje)

10. 20 kg. P/ha (siembra)

11. 40 kg. N/ha (siembra) + 20 kg. P/ha (siembra)

12. 40 kg. N/ha (macollaje) + 20 kg. P/ha (siembra)

 

En estos ensayos el tamaño de parcela fue de 2.1 m de ancho por 15 m de largo. Desde 1986 hasta 1988 se condujeron 13 ensayos con el siguiente diseño simplificado, también en bloques aleatorizados (dos se perdieron por sequía y el restante no se consideró porque la conducción del barbecho fue deficiente, todos ubicados en el distrito de Patagones).

 

Tratamientos

1. Testigo

2. 30 kg. P/ha (siembra)

3. 40 kg. N/ha (macollaje)

4. 80 kg. N/ha (macollaje)

5. 30 kg. P/ha (siembra) + 40 kg. N/ha (macollaje)

 

 

Aquí el tamaño de parcela fue de 10 m de ancho por 50 m de largo.

En todos los ensayos:

  • La Urea (46% N) se utilizó como fuente de nitrógeno y el superfosfato tricálcico (20%P) como fuente de P.

  • Se realizaron 3 repeticiones, agrupando los tratamientos en bloques aleatorizados.

El nitrógeno, siempre se lo distribuyó al voleo, pero en 1984 en forma manual y en los demás años, con una fertilizadora Gandy 1010S. El nitrógeno a la siembra se aplicó previo a esta labor, sin incorporación y al macollaje en los estadíos 3-4 según la escala Feekes. En 1984-85 el fósforo se aplicó en banda a la siembra, con el cajón fertilizador de la sembradora (Schiarre Ra-65).

En los demás ensayos del período 1986-88, el fósforo se aplicó al voleo con la fertilizadora, incorporándolo con arado rastra previo a la siembra. En todos los ensayos se trató de proveer adecuadamente con P los tratamientos con ese elemento. Es por eso que en 1984-85 al aplicarse en banda se usó una dosis de 20 kg. de P por ha y en los demás años al distribuirse al voleo se aumentó a 30 kg de P por ha. En los ensayos del período 1986-88 se introdujeron las siguientes modificaciones:

  • Simplificación de diseño (reducción a 5 tratamientos).

  • Aumento de tamaño de parcela.

  • Modo de distribuir el P (de hacerse en banda se pasó a aplicar al voleo); a fin de poder realizar los mismo con la participación de los productores con su maquinaria en la siembra y cosecha de los mismos.

En 1984-85 en los 4 ensayos se sembró el cultivar Chasicó INTA. En el resto de los ensayos el cultivar utilizado fue el que sembró el productor.

Los suelos en donde se establecieron los ensayos fueron: en Villarino (N.Levalle y Algarrobo), un complejo de Haplustol éntico franco grueso con típico arenoso y en Patagones, Haplustol arídico en el norte (Villalonga y Stroeder) y Calciortid típico en el sur (C.Cagliero), todos representativos de los dominios edáficos presentes en las en las unidades cartográficas de la región en estudio (Salazar Lea Plaza et al, 1989).

Se utilizaron los lotes en los cuales el productor, sembraba su trigo tratando de que se hiciera un buen manejo del barbecho a fin de acumular la mayor cantidad de agua en el suelo. A la siembra se extrajeron muestras compuestas de suelo a las profundidades de 0-0.12 y 0.2-0.3 metros. Para la determinación de fósforo asimilable y de materia orgánica se emplearon los métodos de Bray y Kurtz Nº 1 y Walkey y Black, respectivamente.

El contenido de proteínas en el grano se determinó con un analizador por refractancia de rayos infrarrojos de la Cámara Arbitral de Cereales en Bahía Blanca, expresándose esta valor sobre la base de 13.5% de humedad. Los granos no vítreos (GNV) se determinó sobre una muestra de 10 gramos, incluyendo a los "panza blanca" (granos con más del 50% de endosperma harinoso) y a los "moteados" (granos con menos del 50% de endosperma harinoso).

 

Resultados y Discusión

Resultados según condiciones ambientales

Se convino dividir la presentación de los resultados en dos situaciones que caracterizaron distintos comportamientos de respuesta a la fertilización:

1. Condición Ambiental Favorable (CAF)

2. Condición Ambiental No Favorable (CANF)

CAF involucra aquellos ambientes en que las precipitaciones fueron adecuadas en todo el ciclo del cultivo o desde espigazón a madurez y CANF: Cuando las precipitaciones fueron no adecuadas durante todo el ciclo desde espigazón a madurez. Se aclara que a los fines de considerar si un ambiente fue no favorable no sólo el nivel de lluvia tiene importancia, sino la distribución y otros parámetros climáticos (alta temperatura, vientos, etc.) que si bien no se midieron sistemáticamente, se constató su presencia y sus efectos directos sobre el rendimiento o la calidad del grano y se tuvieron en cuenta para esta clasificación.

A continuación se analizarán los resultados en todos los ambientes antes mencionados con excepción de NL85 que es un caso particular de respuesta a la fertilización y que se trata de esta sección.

Se registró una fuerte respuesta a la fertilización con N en el rendimiento de grano, presentando diferencias significativas entre los distintos niveles de N (Cuadro 3). El aporte de 40 N y 80 N significaron 549 kg/ha y 965 kg/ha de trigo más que el testigo.

Las variables rendimiento de grano y contenido de proteína de grano se correspondieron en la respuesta a la fertilización tanto en comportamiento como en orden de magnitud. En todos los casos mayor rendimiento de grano se correspondió con mayor contenido de proteína (Cuadros 1a y b y 2). Un punto común que explicaría este resultado es la CAF durante el período de

espigazón a madurez. Esto permitiría relaciones fuente – destino de asimilados similares entre la CAF durante todo el ciclo y la CAF en el período de llenado de grano.

Obviamente, los distintos niveles de N fueron determinantes para el aumento del contenido de proteínas (Test de Tukey, a£5%). No se registraron diferencias significativas en el rendimiento de grano por el agregado de P(n.s= 25% según Test de Tukey). Esto indica que el P en CAF no influye en la determinación del rendimiento. No obstante visualmente se observó más rápida cobertura del suelo en los tratamientos con P y un color verde más intenso de la canopía por breve período en macollaje.

Con respecto a GNV, no se realizaron pruebas estadísticas porque es una variable que presenta naturalmente un coeficiente de variación muy alto, especialmente cuando los niveles de GNV son bajos por ello se expresan valores promedio. No obstante, se observaron valores de orden de magnitud menor en la CAF durante todo el ciclo que en la CAF desde espigazón a madurez (Cuadro 4a y b).

En general se puede afirmar que el agregado de N disminuyó el porcentaje de GNV. (Cuadro 4) y que su respuesta es más dependiente de las condiciones ambientales.

 

Cuadro 4a

 

Cuadro 4b

 

El diferente nivel de proteína que muestra el gráfico 1b entre los dos ambientes con CAF durante todo el ciclo y los que sólo tuvieron CAF desde floración a madurez coincide con el menor y mayor contenido de GNV respectivamente (Cuadro 4 a y b). es decir que si la condición ambiental favorable, abarca todo el ciclo del cultivo hay una relación fuente-destino más equilibrada y el porcentaje de GNV no es tan elevado. En cambio cuando la condición ambiental favorable se da sólo en la última etapa (floración a madurez) es más notable la permanencia del problema de GNV. Esta situación se produce porque se impide un buen desarrollo en la primer etapa, reduciendo entre otras características además del potencial de rendimiento la asimilación de nitrógeno.

El hecho de que la condición ambiental favorable (CAF) haya abarcado todo el ciclo o sólo desde floración a madurez, si bien muestra curvas de respuesta similares, determinó 2 rangos de niveles de rendimientos muy distintos: entre 2486 y 3994 kg/ha para la CAF durante todo el ciclo y entre 572 y 2267 kg/ha para la CAF desde floración a madurez (gráfico 1 a).

 

1.2. CAF un ambiente (NL 85):

Fue el único caso en que se detectó alta respuesta a P en la CAF (Cuadro 5). Se registraron diferencias significativas de rendimiento de grano en los tratamientos 20 P + 40 N y del P sólo respecto de los demás tratamientos según el Test de Tukey con un error de a£ 5% y no se registraron diferencias significativas entre los tratamientos con N y el testigo con un n.s.= 25% según el mismo test.

Estos resultados se atribuyen al N aportado por la avena – vicia como cultivo antecesor, que explica la no respuesta a la adición del N solo.

Otra evidencia que marca el adecuado nivel de N en el suelo es el bajo contenido de GNV y alto contenido de proteína de grano del testigo (Cuadro 5).

Aquí también el agregado de N contribuyó a reducir el GNV y a incrementar el porcentaje de proteína de grano.

Se resume que en principio el P era el elemento que limitó el rendimiento del grano a pesar de que no fue indicado por los análisis, ya que su sola adición significó aproximadamente 500 Kg de grano más que el testigo. La disponibilidad de P no estuvo balanceada con el nivel de nitrógeno aportado por la vicia y el agua almacenada en el suelo. El N sólo fue efectivo

cuando estuvo asegurada la provisión de P (Tratamiento 20P + 40N) con aproximadamente 500 kg. adicionales sobre el tratamiento con P solo, mostrando que había agua suficiente en el suelo para una respuesta a la adición de nitrógeno, por encima de lo aportado por la vicia.

Cuadro 5

 

El fósforo produjo un acortamiento en el ciclo, tanto en el tratamiento con nitrógeno como en él sin este elemento; que se distinguió a simple vista con un amarillamiento bien nítido. Debido a que en los 20 días previos a cosecha no se registraron lluvias y la demanda hídrica fue elevada, estos tratamientos con P escaparon a ese estrés hídrico con esa maduración acelerada, lo que en gran medida explica ese mayor rendimiento. Arnón, 1981 en su revisión cita trabajos en los que P acelera el crecimiento del trigo, acortando su ciclo.

 

2. Condición Ambiental No Favorable (CANF)

2.1. Respuesta a la fertilización nitrogenada en la CANF:

Sólo el tratamiento 40N difirió significativamente del testigo según el mismo test y error. Un hecho que se repitió en la CANF para rendimiento de grano fue que estadísticamente el tratamiento 80 N nunca superó a 40N y se presentaron 5 ambientes (respuesta tipo A y C) en que por el contrario 80N rindió menos granos que el tratamiento 40N.

Cuadro 7: Rendimiento de grano (kg/ha). Tipos de respuesta a la fertilización con N en la CANF (a, b y c).


Letras distintas indican diferencias significativas según Test de Tukey (a£ 5% - n= 12).

 

Según Arnón (1981) los fertilizantes, especialmente el nitrógeno puede estimular un crecimiento temprano y excesivo, que hace consumir demasiada agua, dejando menor 10 cantidad de ésta para el período de máximo requerimiento. De esta manera con dosis desbalanceadas de este elemento, en cuanto al agua a disponer, se producen a veces fuertes reducciones de rendimiento como las aquí presentadas. Olson y Kurtz (1982) mencionan que la sobre-estimulación del crecimiento vegetativo es un inconveniente en zonas secas con la aplicación de dosis altas de fertilización nitrogenada. Este efecto, en el crecimiento vegetativo es más visible con N que con otro elemento.

 

2.2. Respuesta a la fertilización con P en la CANF

Se detectaron dos tipos de respuestas por la adicción de P respecto del testigo para la variable rendimiento de grano (Ver Cuadro 8).

2.2.1. Respuesta positiva al P:

La respuesta de rendimiento positiva al P en la CANF (AL 86, ST 86, AL 87, NL 87, ST 87., AL 88, NL 88), se explica en términos de un mayor desarrollo de raíces que probablemente permitió un mayor aprovechamiento del agua y los nutrimentos del suelo.

2.2.2. No respuesta al P:

La no respuesta al P en la CANF (NL 86, CC 86), se puede entender por la baja fertilidad del suelo en esos ambientes; el muy bajo nivel de MO limitó la expresión del P agregado.

Cuadro 8

 

 

B. MOMENTO DE APLICACIÓN DE N (siembra vs. macollaje)

Una apreciación general que se puede hacer, es que hay una muy leve tendencia respecto a la fertilización al macollaje para obtener una mejor respuesta en rendimiento en Patagones, posiblemente por un mejor llenado de granos, producto de la mayor influencia del mar en ese distrito. La fertilización al macollaje, además mostró un buen efecto sobre el contenido de grano no vítreo, con reducciones diferenciales de 10 a 30%, más con respecto al mismo nivel en la siembra (Ver Cuadro 14 a y b) en los que hubo diferencias significativas.

Cuadro 14a. GNV (%)

 

Cuadro 14b. GNV (%)

 

C. ANALISIS GLOBAL DE LA RESPUESTA A LA FERTILIZACION

En los siguientes cuadros se muestra un enfoque global de las respuestas estadísticas y agronómicas (ganancia promedio de rendimiento debido a los tratamientos de fertilización respecto del testigo).

Número de casos con respuesta estadísticas positivas (a£ 5%) de rendimiento de grano respecto del testigo sobre un total de 6 muestras (ensayos).


 (*) n/m significa: n casos de un total de m

 

En general, en ambientes favorables (CAF) la respuesta estadística al nitrógeno tanto en la dosis de 40 como de 80 kg. N/ha, es bien clara (en un 80% de los casos). Es notable la baja respuesta al nitrógeno en la dosis de 80 en los ambientes no favorables, sólo en el 27% de los casos.

También es para mencionar la respuesta positiva en los dos tipos de ambientes, a la combinación NP, que fue en el 88% de los ensayos cosechado. Lo cual, está indicando en el área en estudio, no sólo hay un bajo nivel de N en los suelos. En un informe realizado por Puricelli et al 1989 en la parte norte del distrito Villarino, encontraron que el nivel de P disponible (Bray y Kurtz Nº 1) en el 58% de los casos estudiados, presentó un contenido menor de 10 ppm, o sea, mostrando también deficiencias en ese elemento.

 

3. Ganancia promedio de rendimiento de grano debido a los tratamientos de fertilización respecto del testigo (n=14 ensayos).

 

Aquí sobresale la respuesta a la dosis de 80 kg. de N/ha, con una ganancia promedio de 965 kg/ha promedio de 4 ensayo s de un total de 5 en que hubo condición ambiental favorable.

La combinación NP tuvo buen comportamiento en ambos tipos de ambientes con respuestas alrededor de 600 kg. como promedio en un 100% de los ensayos en los ambientes CAF y en un 82% en los CANF.

 

Conclusiones

Se determinó una mayor cantidad de ambientes con condiciones no favorables (70% aproximadamente). Estadísticamente y agronómicamente en las situaciones de condiciones ambientales favorables predominó la respuesta al nitrógeno solo (80%) y la combinación NP (100%). En las condiciones ambientales no favorables hubo una respuesta generalizada a la combinación NP (82% y en menor cuantía al P solo 64%).

La fertilización nitrogenada efectuada a la siembra vs al macollaje no mostró diferencias de respuesta destacables en cuanto a rendimiento, pero en cambio, la realizada al macollaje produjo una mayor reducción del porcentaje de granos no vítreos.

Económicamente, con el rendimiento promedio de todos los ensayos cosechados no se tuvo una tasa de retorno marginal positiva. Esta llegó a 32 y 41% para las dosis de 40 y 80 kg. N/ha, respectivamente, considerando el rendimiento promedio de los mejores ambientes que solo se registró en un 25% de la población, considerando que se recomienda una tasa de retorno marginal del 100% o más para la adopción de una nueva tecnología por parte de los productores, la fertilización ya sea nitrogenada o fosforada, no es una práctica para recomendar en las actuales condiciones de relaciones insumo-producto en la zona que se realizaron las experiencias.

 

 




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